Entre libros con Jimena Ortiz

 ¡Hola mundo!

Me alegra muchísimo volver con esta sección de entrevistas titulada: «Talentos que inspiran» llevaba tiempo de no realizarla, pasaron cosas de vida que no pude evitar y la inspiración del escritor se quedó bloqueada un tiempo y hoy ¡Estamos de vuelta! 





Es impresionante como a través de las redes sociales puedes encontrar y conocer a personas que son afines a ti o bien están llevando a cabo algo que para ti es fuente de inspiración para complementar tus metas o sueños y en quienes encuentras inspiración para desarrollar tus pasiones. Soy una persona que tiene facilidad para relacionarse con extraños de internet (por llamarlos de alguna manera), me dejo llevar mucho por la intuición, así que cuando encuentro una persona maravillosa no dudo en hablar con ella. Es así como llegué con Jimena Ortíz; por cuestiones de la vida y de mi pasión por los libros su cuenta apareció en mi feed, desde entonces comencé a seguir su contenido y me encantó, por lo cual no dudé en invitarla a reinaugurar esta sección.

Jimena es coordinadora de marketing y una gran apasionada de la lectura. Disfruta de expresar su amor por los libros a través de las redes sociales, principalmente en TikTok e Instagram. Mexicana claro que sí, del estado de Jalisco. ¡Vamos a conocerla juntos!


¿De qué trata tu contenido en redes sociales?

Mi contenido en redes es todo lo relacionado a los libros y mis lecturas actuales, opiniones y a veces un poquito de mi vida personal jiji.

 ¿Cómo fue tu primer acercamiento a la lectura y a los libros?

Desde pequeña había tenido acercamiento por la lectura en la escuela, sin embargo; no fue hasta los 12 años que Laura Gallego llegó a iluminar mi vida con su fantasía en «Donde los árboles cantan», a partir de ahí no he parado de leer ✨️


 ¿Cuál es tu género o géneros favoritos de lectura?

En general mis lecturas favoritas son la ficción contemporánea, pero también amo los clásicos y me inclino mucho últimamente por la literatura rusa, periodismo narrativo y autoras latinoamericanas. Sinceramente, es de todo un poco.

¿Hay algún libro que más recuerdes, que sea especial o que te haya marcado de alguna manera?

Siii, en su momento «La sombra del viento» de Carlos Ruiz Zafón fue un libro que amé con todo mi corazón y me hizo ver los libros de una forma mucho más profunda, lo llevaré siempre en mi alma. 💕

¿Admiras a algún escritor o escritora?

Admiro a muchos escritores, pero, si me tuviera que decidir por uno en especial el día de hoy elegiría a Virginia Woolf, porque fue una mujer que fue valiente al cuestionarse muchas cosas en un mundo en donde la opinión feminista no valía de nada. Haré algo de trampa y también mencionaré a Nellie Campobello, precursora del ballet en México, poeta y escritora de la que se habla poco.

¿Qué es lo que más disfrutas de la lectura?

Sin duda la gran capacidad de las letras para transportarnos a otros mundos y otorgarnos conocimientos de todo tipo.

¿Te gusta escribir, puedes contarnos el por qué?

Me gusta mucho escribir, pero, al mismo tiempo me angustia. Últimamente he dejado de lado la prosa para refugiarme en el verso que nace de mis sentimientos, aunque reconozco que necesito afinar mi narrativa, pronto volveré a escribir más de una página.

¿Haz escrito algún libro o te gustaría escribirlo?

Alguna vez escribí uno, incluso llegó a posarse frente a lectores de Wattpad y (considero) tenía ciertas vistas, pero después de un tiempo lo borré de la aplicación. Ahora, lo recuerdo como un bello proyecto, aunque definitivamente no lo volvería a leer (¡qué vergüenza! Era malísimo). En fin, ha pasado mucho tiempo de eso...era una historia sin sentido pero lo escribí porque quería contar mis propias historias y por ese motivo siempre será un buen comienzo a la escritura.


¿Tienes alguna anécdota que te haya marcado la pauta para comenzar con tu contenido en redes sociales?

Cuando era pequeña no tenía con quién platicar de mis libros favoritos, pocos amigos míos leían, así que (como la mayoría de la generación Z) crecí viendo YouTube, ahí descubrí la comunidad de BookTube y fantaseaba con ser uno de ellos.

A los 14 años subí mi primer vídeo para un concurso de la FIL Guadalajara (spoiler: no gané jajaja) pero eso me dio la apertura a subir más vídeos, me encantaba editarlos (otro spoiler: solo mis amigos de la secundaria y mi familia veía esos vídeos), entré a la prepa y lo dejé.

Pero, ese sentimiento de hablar de libros nunca se me quitó y casi a mi último año de universidad le di un enfoque a mi ya usada cuenta de TikTok: libros, como mis ídolos BookTubers del 2015. 💖



Si tuvieras la oportunidad de ser un super héroe o personaje de la historia, ¿Quién te gustaría ser?

Nuevamente traigo a la mesa el nombre de Nellie Campobello, me gustaría ser igual de icónica que esa mujer del siglo pasado, aunque su muerte fue un oscuro misterio por muchos años.

¿Cómo se ve Jimena en diez años?

Sinceramente, este último año he vivido muchos cambios que afectan mi futuro (de maneras que ni yo imagino) así que...no sé. Busco la calma, felicidad y ojalá que en diez años pueda con suerte publicar un libro, vivir con mi pareja y haber leído el doble de libros que llevo hasta el momento.

¿Qué legado o cómo te gustaría ser recordada?

Me gustaría que me recordaran como una persona apasionada, sentimental y tenaz.

¿Con qué sueña Jimena?

Sueño trabajar rodeada de libros e historias.

¿Qué le dirías a los jóvenes, niños o adultos para inspirarlos a seguir sus sueños?

En realidad, es difícil perseguir los sueños, pero, nunca se cumplirán si no lo intentamos.

¿Por qué consideras qué es importante fomentar la lectura?

Porque si a mí (como una persona común y corriente) me ha ofrecido tanto, entonces significa que a todos nos dará algo invaluable.

¿Nos puedes recomendar algún libro para el público lector?

Mmm hay tantos...uno que me encanta es «Orlando» de Virginia Woolf, pffff ¡Es excelente! 🤩🤩


Agradecemos a Jimena que haya aceptado esta entrevista para los lectores de Cartas a Venus, te deseamos todo lo mejor del mundo, que sigas cumpliendo sueños y con ese carisma y optimismo que te caracteriza en tu contenido. ¡Mil gracias por eso!

Jimena: Agradezco este espacio Marah, eres increíble por iniciar esto, te deseo mucho éxito.

¡Abrazos!

Síganla en sus redes sociales.





¡Gracias por leer!
Hasta la próxima...



¿Lo estoy haciendo bien?

 ¡Hola mundo!

Hoy ha sido uno de los peores días de mi vida. De esos en los que te enfrentas a miles de emociones juntas, que todo se viene encima y no sabes de dónde, cómo o por qué??, pues así fue mi día. Esto será un diario blog.


-¿Lo estoy haciendo bien? - Me pregunté durante todo el día una y otra vez.

La mayor parte de mi vida he sido insegura en muchos aspectos y recientemente he estado trabajando en mí, en mi amor propio, en lograr sueños, metas y objetivos; la gente que me conoce perfectamente sabe la persona y el ser humano que soy, jamás he tenido que ir pregonando al mundo eso o lo que valgo porque son cosas que rigen mi vida y se demuestran con acciones, pero hoy dudé de todo, se me vinieron tantas cosas a la mente que no pude con ellas y me derrumbé, extrañé a mi hermano como no tienen idea (porque hace 4 años se fue al cielo un domingo de resurrección como hoy), me puse a pensar en tantas cosas que me han dicho últimamente y que ponen en duda mi confiabilidad, honestidad y valores, me llegué a sentir la peor persona del mundo por confiar y que alguien traicionara mi confianza para llevar odio y dolor dañando a otra persona que no se lo merecía (yo me entiendo), me llené de confusión porque de cierta manera me sentí culpable cuando yo jamás lo propicié, no soy responsable de las malas acciones y  decisiones de otras personas, pero lo recibí, me tocó y me dio una gran sacudida en el corazón.

Todos los días me esfuerzo por se una mejor persona, por intentar dejar cosas buenas y lo mejor de mí, jamás soy grosera, mal educada o altanera, tengo un humor muy abierto, un carácter muy ñoño y apacible, siempre le veo el lado bueno a las cosas y tengo opiniones y apreciación diferente a la de los demás. Doy y comparto con las personas, no conozco el odio ni el rencor, en mi familia me enseñaron a dar para recibir sin fijarnos en las manos que lo reciben, solo dar y ser agradecidos, el merecimiento viene como consecuencia de tus buenas acciones y es así como vivo mi día a día; dudé de todo esto, y no culpo a las demás personas la única responsable soy yo, porque decidí sentirme de esta manera, correcta o incorrecta pero creo que lo necesitaba porque es algo que aunque con lágrimas y dolor me recordó lo que valgo y que por alguien que no me conoce realmente no define la persona y el ser humano que soy y que hoy me recordé que lo he sido siempre.

Lo único que les quiero decir es que jamás duden de ustedes mismos, de lo que son, lo que valen y lo que tienen para dar a los demás; un mal día, una mala intención o persona no puede opacar o borrar todo esto. Jamás se esfuercen por demostrar lo contrario a mentes cerradas deja que tus acciones y el tiempo hablen por sí solos.

¡Sí, lo estás haciendo bien!



"Jesús no se defendió ante las acusaciones falsas, no rogó por aprobación. Él sabía quien era y sabía lo que el Padre pensaba de él. Cuando reconoces el amor divino no mendigas la aprobación humana."


Gracias por leerme.
Feliz inicio de mes!!



Mi amiga tiene cáncer

 ¡Hola Mundo!

Este post lo trataré de la mejor forma posible con el mayor respeto para las personas que estén pasando o que hayan atravesado por una situación similar; lo abordaré de manera personal y desde la revolución de sentimientos que como amiga me invadió en este capítulo de vida que me tocó experimentar.



Recuerdo el día en que mi amiga Liz nos llamó a Christian y a mí para ir a verla al hospital parecía ser una tarde normal, calurosa y tranquila, se encontraba internada por unos síntomas extraños que le habían surgido y por los cuales se tuvo que enfrentar a diversos exámenes para poder llegar a un diagnóstico final. Recuerdo haber quedado con Christian para vernos afuera en la puerta principal, durante el trayecto en el transporte público de mi casa hacia el hospital mi mente se fue completamente en blanco, extrañada e intrigada por el llamado de Liz, pero sin si quiera pensar en el motivo por el cuál tenía que hablar con nosotros en persona. Al llegar a su cuarto de hospital, Juan su novio (qepd) se encontraba ahí, la acompañó durante todo este proceso de una manera sin igual. La vimos sonriente como era su costumbre y positiva ante la situación puesto que nos dio la noticia de una manera tan natural que ni si quiera nos dimos cuenta que la palabra principal en todo era "cáncer", en ese momento un frío nos invadió recorriendo el cuerpo desde la cabeza a los pies de cada uno de nosotros y el silencio lo dijo todo. Ninguno de los dos supimos qué hacer, Juan tuvo que hablar por nosotros. Recuerdo que salimos del hospital y durante el trayecto de regreso a casa ni Christian ni yo dijimos una sola palabra, fue un silencio y calma absoluta y estoy segura que él se encontraba igual que yo, totalmente confundido y sin entender qué seguía o qué debíamos hacer; si bien la tarea más grande le tocaba a la mente y el cuerpo de Liz, a nosotros como amigos nos correspondía alimentar su fe, sus fuerzas y sus ganas por vivir, mantenerla feliz, contenta y positiva esa era nuestra misión o por lo menos lo que estaba a nuestro alcance y así lo hicimos hasta el último momento.

Durante todo el proceso en que la diagnosticaron y comenzó su tratamiento se vino todo lo que hemos visto y conocido de historias como esta, las quimioterapias, la pérdida de cabello, los cambios de ánimo y de humor, el cuidarnos de salud nosotros para poder cuidarla a ella los días que la visitábamos, aunque no siempre lo pudimos hacer, una simple gripa siempre nos alejó de ella pero nos mantuvimos tan cerca como pudimos con las redes sociales, el celular y los detalles, organizamos reuniones cuando se podía, mis noches eran siempre desvelos platicando de muchas cosas, muchos planes, viajes que queríamos realizar juntas, tantas cosas que compartimos y aun así siento que nos faltó tiempo. Como amigo jamás te imaginas pasar por una situación como esta, Liz era aun muy joven, en ese momento pensé que no se lo merecía, una persona tan buena, tan positiva, siempre le veía lo mejor a la vida, la disfrutaba al máximo, a diario me ayudaba a superar mi perfeccionismo viendo las cosas con calma y desde otra perspectiva. La mañana en que una de sus hermanas me informó sobre su estado de salud y me pidió ir a verla al hospital acompañada del resto de nuestros amigos es un día que espero nunca tengas que vivir, para mí esa fue la primera vez, la segunda fue con mi hermano. Ese día no quise decirle adiós, le prometí que iríamos a conocer al hijo de una de nuestras amigas que estaba lejos y acababa de nacer, le dije que volveríamos a vernos muy pronto y no fue así. Sé que ella me vino a ver, a despedirse de mi, sin embargo yo no la pude ver, solamente sentir.

Una situación como esta te enfrenta a la vida de golpe porque te deja sin rumbo, sin dirección y te arranca una parte del corazón que jamás se vuelve a llenar. Los procesos de enfermedad no son sencillos de acompañar, cualquiera que sea el padecimiento es difícil para quien lo está atravesando así como para el que acompaña, muchas de las veces no sabes qué hacer, te obligas a estar feliz para que la otra persona lo esté también mientras que por dentro tu vida está rota e intentas unir los trozos para sobrevivir y darle vida a esa otra persona. El momento llegó y después de esto Liz se fue.

Sufrí depresión funcional y nadie a parte de mis padres se dio cuenta de ello, yo lo descubrí cuando comencé a escribir un diario para Liz, me di cuenta que tenía un duelo no resuelto y no sabía cómo manejarlo. Desde ese momento la escritura se convirtió en mi terapia, me ayudó a sacar el dolor incomprendido que tenía reprimido y te digo que si necesitas sacarlo hazlo de la manera en que a ti te funcione, pero no te quedes con nada, para las demás personas fue solo una amiga, para mi era mi hermana la primera que perdí, el segundo fue mi único hermano de sangre. No estás sol@ en esto, nunca estamos solos.



Liz se fue hace once años y mi hermano hace tres. Los duelos se han resuelto de alguna manera, los sigo recordando con mucho amor pero no dejan de doler algunos días.


Gracias por leer.